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Mama tuberosa: qué es, los grados y cómo se corrige

Pecho con la línea del surco submamario marcada con rotulador antes de la cirugía, entre dos manos enguantadas

Hay pechos que no son pequeños: son estrechos. Crecen hacia delante en vez de hacia los lados, el surco de debajo queda alto, la areola se ve grande y abultada, y muchas veces un lado no se parece al otro. Eso tiene nombre desde hace décadas, se llama mama tuberosa, y no es una manía ni una talla: es una forma concreta de desarrollarse el pecho, con sus grados y con una cirugía distinta a la de un aumento normal.

Quien llega a consulta con esto suele llevar años buscando la palabra. Este artículo es para poner la palabra, explicar los grados y contar qué se hace, sin prometer lo que no se puede prometer.

Qué es exactamente

Durante la pubertad el pecho crece en todas las direcciones: hacia delante, hacia arriba, hacia los lados y hacia abajo. En la mama tuberosa hay un anillo de tejido fibroso en la base que no cede, así que la glándula no puede extenderse a lo ancho. Lo único que le queda libre es empujar hacia el centro, y el centro es la areola.

De ahí salen los rasgos que se ven: la base del pecho es estrecha, el surco de debajo está más alto de lo que debería, la mama se hernia hacia la areola y la areola se agranda y se abomba. La glándula, en total, puede ser poca, y casi siempre falta sobre todo en la parte de abajo.

El nombre técnico que verás en informes es «mama tuberosa» o «mama tubular», y son lo mismo. Fuera de la consulta se dice también «pecho tuberoso» o «pechos tubulares»: es la misma forma con otras palabras.

Exploración del pecho con guantes a una paciente de perfil con el brazo levantado

Cómo se reconoce

No hace falta que estén todos los rasgos a la vez. Lo habitual es una combinación de estos:

  • la base del pecho es estrecha, ocupa poca anchura del tórax;
  • el surco submamario está alto, y el pecho parece empezar más abajo de donde empieza;
  • la areola se ve grande y sobresale, como si el pecho se asomara por ella;
  • falta volumen, y falta sobre todo en el polo inferior, en la mitad de abajo;
  • hay asimetría: los dos pechos no se parecen, o uno es tuberoso y el otro no;
  • el pecho parece colgar hacia delante aunque no sea grande.

Los casos leves son bastante comunes y muchas mujeres nunca han oído el nombre: solo saben que su pecho tiene una forma que no les encaja. Los casos marcados se reconocen a simple vista.

Los grados

Se clasifica por cuánto tejido falta y dónde falta, no por el tamaño. La clasificación más usada en cirugía plástica es la de Grolleau, que distingue tres tipos. En un informe pueden aparecer como grado I, II y III, como grado 1, 2 y 3 o como tipo 1, 2 y 3; son los mismos:

  • Grado I: falta tejido en el cuadrante inferior interno, la parte de abajo hacia el centro del pecho. Es el más leve. El pecho puede parecer casi normal y notarse sobre todo al compararlo con el otro.
  • Grado II: falta en los dos cuadrantes inferiores, toda la mitad de abajo. El surco está claramente alto y la areola suele mirar hacia abajo.
  • Grado III: falta en los cuatro cuadrantes. La base es muy estrecha, el pecho es muy pequeño y prácticamente todo lo que hay se concentra detrás de la areola. Es el grado más marcado y el que más cirugía necesita.

Verás también otra clasificación, la de von Heimburg, que usa cuatro tipos en lugar de tres. No es que una contradiga a la otra: describen lo mismo cortando la escala en distinto número de peldaños. Si dos informes te dan dos números distintos, es casi siempre eso.

Lo que importa no es el número, sino qué implica: cuanto más tejido falta y más estrecha es la base, más hay que reconstruir antes de poner volumen.

Grado IFalta tejido en el cuadrante inferior interno, la parte de abajo hacia el centro del pecho. Es el más leve.
Grado IIFalta en los dos cuadrantes inferiores, toda la mitad de abajo, y el surco está claramente alto.
Grado IIIFalta en los cuatro cuadrantes: la base es muy estrecha y el pecho, muy pequeño.

Los dos pechos de frente, según la clasificación de Grolleau; la línea de puntos es el contorno de una base sin falta de tejido.

Grado 1, 2, 3 y 4: qué significa cada uno

Si tu informe habla de un grado 4 o un tipo 4, lo más probable es que use esa escala de von Heimburg, de 1996, que se sigue usando en la consulta:

  • Tipo 1: como el grado I, falta tejido solo en el cuadrante inferior interno.
  • Tipo 2: falta en toda la mitad de abajo, pero queda piel suficiente bajo la areola.
  • Tipo 3: la misma falta abajo y, además, falta piel bajo la areola: entre la areola y el surco hay poca distancia y la piel queda tirante.
  • Tipo 4: la forma más marcada. La base del pecho es mínima y está muy apretada, y el pecho crece hacia delante, en forma de tubo.

Tres cosas despistan al reconocerla:

  • La areola abombada no siempre está. Se tiene por el rasgo típico, pero en la serie de von Heimburg solo aparecía en 30 de 68 pechos tuberosos, menos de la mitad.
  • No es cosa de pechos pequeños. En la serie de Grolleau, solo el 27 % de los pechos operados era pequeño; el 45 % tenía un volumen normal y el 28 % era grande.
  • También hay un grado 0. En 2013 se propuso añadir a la escala de Grolleau un tipo 0 para la forma mínima: solo la areola asoma abombada, y la base del pecho es normal.

Por qué ocurre: las causas de las mamas tuberosas

Es una alteración del desarrollo, presente desde antes de que el pecho creciera, que se hace visible en la pubertad porque es cuando hay algo que crecer. No la causa nada que hayas hecho o dejado de hacer: ni el deporte, ni el peso, ni el sujetador, ni la alimentación.

Lo que no se sabe es por qué se forman los senos tubulares. Se acepta que el origen está en el desarrollo, antes de nacer, y hay varias explicaciones. La más extendida apunta a un defecto de la fascia, la capa que envuelve la glándula, bajo la areola, que dejaría a la glándula con menos sujeción justo por donde se hernia. Otra habla del anillo fibroso de la base, que no deja crecer el pecho a lo ancho. Y otra mira a las hormonas de la pubertad, que hacen crecer el pecho hacia los lados: si no puede extenderse, la glándula se proyecta hacia delante, y si crece deprisa y la piel no la acompaña, se hernia por la areola. Ninguna está confirmada con pruebas sólidas.

Un pecho que se desarrollaEn la pubertad crece en todas las direcciones: hacia delante, hacia arriba, hacia los lados y hacia abajo.
Mama tuberosaEl anillo fibroso de la base no cede: la glándula no puede extenderse a lo ancho y empuja hacia la areola.

De perfil: las flechas, hacia dónde crece la glándula; los dos puntos oscuros, el anillo de la base visto en corte.

Lo que sí se ha visto es cómo es el tejido. Al microscopio, las mamas tuberosas tienen más fibras de colágeno y menos fibras elásticas que un pecho normal, con el colágeno apretado en lugar de repartido: un tejido más fibroso y menos elástico, que encaja con esa forma que no cede.

¿Y la herencia? Se han descrito casos en gemelas idénticas y en mujeres de una misma familia, como tres primas, o dos hermanas y su madre. Apunta a un posible componente genético, pero sin demostrar: los propios autores piden estudios y pruebas genéticas para confirmarlo.

No se conoce una causa única y no se puede prevenir. Tampoco es una enfermedad: no da síntomas, no afecta a la salud y no tiene relación con el cáncer de mama. Lo que sí hace, y no es poco, es afectar a cómo se ve una mujer, y por eso se opera.

En qué se diferencia de un pecho pequeño o de un pecho caído

Esto decide la cirugía, así que conviene tenerlo claro.

Un pecho pequeño tiene forma normal y poco volumen: la base es proporcionada, el surco está en su sitio y la areola es normal. Ahí una prótesis rellena lo que falta y el resultado es el esperable, y de eso va el aumento de pecho clásico.

Un pecho caído tenía volumen y lo ha perdido, o la piel ha cedido: la areola queda por debajo del surco. Eso se corrige subiendo y reordenando, que es la elevación de pecho.

La mama tuberosa no es ninguna de las dos. Es un pecho cuya base no se desarrolló, así que poner una prótesis sin tocar nada más no lo arregla: la prótesis se mete en el mismo espacio estrecho que ya había y lo que hace es empeorar el defecto, marcar más la constricción y abombar todavía más la areola. Es el error clásico, y se ve.

Una doctora explica la cirugía con un modelo anatómico de mama y una tableta

Cómo se corrige

La corrección tiene tres trabajos distintos, y hacen falta los que cada caso pida, no siempre todos:

  • Liberar la base. Se suelta el anillo fibroso que aprieta y se hacen cortes radiales en la glándula para que pueda extenderse a lo ancho. Sin esto no hay nada que hacer, y es lo que diferencia esta cirugía de un aumento normal.
  • Bajar el surco y repartir el tejido. El surco submamario se coloca donde debería estar y el tejido disponible se redistribuye hacia el polo inferior, que es donde falta.
  • Dar volumen y arreglar la areola. El volumen puede venir de una prótesis, de grasa propia o de las dos cosas. Y si la areola está agrandada o herniada, se reduce con una cicatriz que rodea la areola, aprovechando el borde donde cambia el color.

Cuando hay asimetría, que es muy frecuente, cada pecho lleva lo suyo: puede que uno necesite liberación y prótesis y el otro solo una reducción de areola, o prótesis de volúmenes distintos. Operar los dos igual cuando no son iguales deja la asimetría donde estaba.

En los casos de grado III muy marcados a veces hace falta más de un tiempo quirúrgico: primero se gana piel y se libera la base, y en una segunda cirugía se coloca el volumen definitivo. No es que algo haya salido mal, es que el pecho no tenía continente suficiente para el contenido que se quiere poner.

Mama tuberosaLa base es estrecha, el surco está alto y la glándula empuja hacia la areola.
CorregidaSe libera la base, el surco baja y la areola deja de abombarse.

De perfil: en marrón claro, la areola; la línea de puntos, la altura del surco ya corregido.

¿Se puede corregir sin implantes?

Sí, en una parte de los casos. La prótesis solo aporta volumen, y en la mama tuberosa el volumen es la última pieza del arreglo: lo que cambia la forma es liberar la base, bajar el surco y reducir la areola, y todo eso se hace con el tejido que ya tienes.

Se plantea sin implante sobre todo en estas situaciones:

  • Cuando el tamaño te gusta y lo que molesta es la forma. Es lo más habitual en los grados leves: se libera la base, se reparte la glándula hacia abajo y se reduce la areola, y el pecho cambia de forma sin cambiar de talla.
  • Cuando falta poco volumen. La grasa propia puede rellenar el polo inferior, que es justo donde falta. Da en torno a una talla por sesión y una parte se reabsorbe, así que a veces hace falta una segunda sesión pasados unos meses.
  • Cuando la diferencia está en un solo lado. A veces el lado tuberoso se corrige con su propio tejido y con grasa hasta acercarlo al otro, sin poner nada en ninguno de los dos.

Lo que no consigue la corrección sin implante es un aumento grande. Si además de corregir la forma quieres bastante más volumen, o si el grado es III y apenas hay glándula que repartir, la grasa se queda corta y la prótesis entra en el plan, siempre después de liberar la base. Cuál es tu caso se decide en la consulta, midiendo la base, el surco y el tejido que hay.

Qué se puede esperar, y qué no

Con una corrección bien planteada el cambio es grande: el pecho gana anchura de base, el surco baja, la areola deja de abombarse y la forma se acerca mucho a la de un pecho desarrollado con normalidad.

Lo que no se puede prometer es la simetría perfecta. Ningún pecho la tiene, y menos el que partía de dos lados distintos. Y hay cicatriz: la que rodea la areola cuando hay que reducirla, que con el tiempo se disimula bien porque cae justo en el cambio de color, pero está.

Conviene desconfiar de quien enseñe esto como una operación sencilla. Es una de las cirugías mamarias que más planificación pide, porque cada mama tuberosa tiene su propia combinación de base estrecha, surco alto, areola y asimetría.

Areola agrandadaSe ve grande y sobresale, como si el pecho se asomara por ella.
Areola reducidaLa cicatriz la rodea justo en el cambio de color, y con el tiempo se disimula bien.

El pecho de frente; en ocre, la cicatriz.

Mama tuberosa operada: cómo queda y cuándo está mal operada

Una serie francesa siguió a 82 mujeres operadas durante una media de más de siete años y concluyó que la corrección deja satisfechas a la mayoría. Las de grado más marcado, y las que llevaban prótesis, pasaron por más intervenciones, pero volver a operarse no pareció empeorar su satisfacción. Que haga falta un retoque no es raro: Grolleau ya insistía en que la revisión se necesita con frecuencia.

Una mama tuberosa mal operada suele delatarse por una de estas cosas:

  • Sigue la forma de tubo, o aparece un doble surco. Si se pone una prótesis sin soltar el anillo de la base, la glándula queda encima, estrecha, y la prótesis asoma por debajo: de perfil se ven dos curvas, lo que se llama doble burbuja. En los tipos 3 y 4, además, hace falta ganar piel bajo la areola; sin eso, repartir la glándula y poner volumen deja una forma pobre y un segundo pliegue.
  • La areola. Cuando se opera por alrededor de la areola, lo que más a menudo se tuerce es la propia areola: la cicatriz se ensancha, la areola vuelve a agrandarse o pierde la forma redonda.
  • La asimetría sigue ahí. En un estudio con 63 mujeres con mamas tuberosas asimétricas, poner en el pecho más pequeño una prótesis de más volumen y proyección dio más satisfacción y menos retoques que usar la misma en los dos lados y quitar tejido del mayor.

Una mama tuberosa mal operada se puede volver a operar para hacer lo que faltó, y la grasa propia se usa a menudo para pulir el resultado: disimular un doble surco o rellenar la parte de abajo. Hasta dónde se puede mejorar lo dice una exploración.

Fotos de mama tuberosa: qué mirar en un antes y después

Si estás mirando fotos de senos tuberosos operados, fíjate en lo mismo que delata una mala corrección:

  • de perfil, una sola curva y no dos;
  • de frente, el ancho de la base y el tamaño, la forma y la cicatriz de la areola;
  • la diferencia entre los dos lados;
  • el grado de partida, porque un tipo 1 y un tipo 4 no empiezan en el mismo sitio;
  • y cuánto tiempo había pasado: un pecho operado sigue cambiando durante meses.
Sin soltar la baseLa glándula queda encima, estrecha, y la prótesis asoma por debajo: dos curvas.
Con la base liberadaLa glándula se reparte sobre la prótesis y el pecho dibuja una sola curva.

De perfil: en verde, la prótesis. Si se coloca sin soltar el anillo de la base, el pecho dibuja dos curvas; con la base liberada, una sola.

Mama tuberosa y lactancia: ¿se puede dar el pecho?

La leche la fabrica la glándula, y en la mama tuberosa puede haber poca. Las guías de lactancia lo tienen presente: los CDC, la agencia de salud pública de Estados Unidos, describen los pechos con tejido glandular insuficiente como pechos de aspecto tubular, muy separados entre sí o claramente asimétricos, y avisan de que esas madres pueden no producir toda la leche que necesita el bebé. Eso no quiere decir que no puedas dar el pecho, sino que conviene vigilarlo desde el principio. Hasta qué punto ocurre se ha estudiado poco.

¿Y si te operas? La corrección cambia la forma, pero no añade glándula. La AEMPS lo explica para las mujeres con poco tejido glandular: su capacidad de dar el pecho puede estar comprometida por sí misma, se operen o no. Si además hay que reducir la areola, la cicatriz que la rodea es la que más se mira cuando se piensa en la lactancia; lo tienes explicado en dar el pecho después de un aumento. Y cómo dan el pecho las que ya se han operado de mama tuberosa casi no se ha seguido en estudios.

Lo útil es contar en el embarazo que tu pecho es tuberoso, y si te has operado, cómo. Después del parto hay dos señales que conviene comentar:

  • que el pecho apenas haya crecido durante el embarazo;
  • que, cuando sube la leche, casi no lo notes cargado.

En un estudio con 319 madres primerizas, las dos se asociaron a tener leche insuficiente. Lo que se vigila entonces es el peso del bebé. Si hace falta completar con leche de fórmula o donada, se puede seguir dando el pecho a la vez. Y si la leche no llega a todo, no es porque lo estés haciendo mal: puede faltar glándula aunque pongas todas las ganas.

  1. En el embarazoCuenta que tu pecho es tuberoso y, si te has operado, cómo. Fíjate en si apenas crece.
  2. Cuando sube la lecheComenta si casi no lo notas cargado.
  3. DespuésLo que se vigila es el peso del bebé.
  4. Si no llega a todoSe completa con leche de fórmula o donada, y se sigue dando el pecho a la vez.
Qué contar y qué vigilar si tienes mama tuberosa y vas a dar el pecho.

A qué edad se opera

Se espera a que el pecho haya terminado de desarrollarse y lleve un tiempo estable. Operar antes es operar sobre algo que todavía se está moviendo, y el resultado cambia después.

A partir de ahí no hay una edad mejor que otra. Muchas mujeres consultan a los veintipocos, cuando ya se ha estabilizado; otras lo hacen mucho después, a veces tras un embarazo que cambió la forma otra vez.

En resumen

  • La mama tuberosa es un pecho cuya base no se desarrolló: base estrecha, surco alto, areola abombada y falta de volumen abajo.
  • Se clasifica por dónde falta tejido: grado I (abajo y hacia dentro), grado II (toda la mitad de abajo) y grado III (los cuatro cuadrantes).
  • Es de nacimiento, se ve en la pubertad, no la causa nada que hayas hecho y no afecta a la salud.
  • No es un pecho pequeño ni un pecho caído, y por eso no se arregla con una prótesis a secas: hay que liberar la base primero.
  • La corrección combina liberar la base, bajar el surco, repartir tejido, dar volumen y reducir la areola, según lo que pida cada caso.
  • Sin implantes se puede corregir la forma, y dar algo de volumen con grasa propia; para un aumento grande hace falta prótesis.
  • La asimetría es frecuente, así que cada pecho suele llevar un plan distinto.

Si te has reconocido en la descripción, lo que toca es que alguien lo mire y te diga de qué grado se trata y qué haría falta en tu caso. La valoración es gratuita y de ahí sale también el presupuesto cerrado, porque el precio de una corrección de mama tuberosa depende justo de cuántas de esas cosas hay que hacer.

Preguntas frecuentes

¿Es malo tener mamas tuberosas?

No es una enfermedad. La mama tuberosa no da síntomas, no afecta a la salud y no tiene relación con el cáncer de mama. Lo que cambia es la forma: base estrecha, surco alto y areola abombada, muchas veces con un pecho distinto del otro. Por eso se opera cuando a la mujer le afecta cómo se ve, no porque haya un riesgo que tratar.

¿Qué pasa si tengo mamas tuberosas?

Nada que obligue a hacer algo. No hay que operarse por salud ni revisarse de forma distinta a cualquier otra mujer. Si la forma te molesta, se puede corregir cuando el pecho haya terminado de desarrollarse, y el primer paso es una valoración que diga de qué grado se trata y qué haría falta en tu caso, que no siempre es una prótesis.

¿Se puede corregir la mama tuberosa sin cirugía?

No. Lo que da su forma a la mama tuberosa es un anillo de tejido fibroso en la base que no deja crecer el pecho a lo ancho, y eso no lo cambia ningún ejercicio ni crema: el entrenamiento trabaja el pectoral, que está detrás del pecho. Con la ropa, un sujetador con relleno extraíble en la copa del lado menor ayuda a igualar el volumen. Cambiar la forma pide cirugía, aunque no siempre una prótesis.

¿Qué son las mamas tubulares?

Es otro nombre de la mama tuberosa: los dos términos describen lo mismo y aparecen indistintamente en los informes. Se habla de mama tubular porque el pecho crece hacia delante, con forma de tubo, en vez de extenderse hacia los lados. Si en un informe lees uno y en otro el otro, no son dos diagnósticos distintos.

¿Cuántas mujeres tienen mamas tuberosas?

No hay una cifra fiable, porque muchos casos leves nunca llegan a diagnosticarse: la mujer solo sabe que su pecho tiene una forma que no le encaja. Lo que sí se sabe es que los grados leves son bastante comunes y que muchas mujeres oyen el nombre por primera vez en la consulta. Los grados marcados son menos frecuentes y se reconocen a simple vista.

¿Es hereditaria la mama tuberosa?

No se conoce una causa única ni se ha establecido un patrón de herencia, así que tenerla no quiere decir que una hija vaya a tenerla. Tampoco hay una prueba que la anticipe ni forma de prevenirla. Lo útil, si en la familia hay algún caso, es reconocerla cuando el pecho termine de crecer y consultar sin prisa, porque a partir de ahí no hay una edad mejor que otra.

¿Se puede dar el pecho con mamas tuberosas?

Puede costar más, aunque se ha estudiado poco. La leche la produce la glándula, y en la mama tuberosa puede haber poca. Una revisión de 2021 reunió los casos publicados de mujeres con poco tejido glandular en el pecho, la mama tuberosa entre ellos: de 42 mujeres, 40 dejaron de dar solo pecho antes del primer mes, y los autores concluyen que esta relación está poco investigada. Si das el pecho y te preocupa la cantidad de leche, cuéntale la forma de tu pecho a quien te atiende. Y si te operas antes, dilo en la consulta: reducir la areola deja una cicatriz a su alrededor, y la AEMPS señala esa vía como la más susceptible de ocasionar pérdida de lactancia.

Dar el pecho después de una cirugía

¿Cuánto cuesta una operación de mama tuberosa?

Depende del grado y de cuántos pasos pida la corrección. En los casos leves se parece a un aumento; en los marcados hay que liberar la base, bajar el surco y a veces reducir la areola, en ocasiones en dos tiempos. Por eso la cifra no se da sin explorar: sale de la valoración, que es gratuita, y se entrega por escrito.

Cómo se forma el precio

¿Se puede arreglar una mama tuberosa mal operada?

Se puede volver a operar para hacer lo que faltó. El error clásico es poner una prótesis sin soltar el anillo de la base, y deja forma de tubo o un doble surco; también puede quedar una areola ancha o una asimetría. La grasa propia se usa a menudo para pulir el resultado, y en un seguimiento de más de siete años volver a operarse no pareció empeorar la satisfacción. Hasta dónde se puede mejorar lo dice una exploración.

El aumento con grasa propia

¿Puede ser tuberoso un solo pecho?

Sí. La mama tuberosa puede afectar a un pecho o a los dos, y cuando es de un solo lado la diferencia con el otro suele ser lo que lleva a consultar. La asimetría es muy común: en la serie de Grolleau, siete de cada diez mujeres tenían más de 100 gramos de diferencia entre un pecho y otro. Cuando es de un lado, el pecho sano sirve de referencia para colocar el nuevo surco.

La asimetría mamaria

¿Puedo dar el pecho después de operarme la mama tuberosa?

Operarte no está reñido con dar el pecho: las recomendaciones francesas de 2015 sobre lactancia recogen que una cirugía estética de pecho previa no contraindica la lactancia. Lo que no hace la corrección es añadir glándula, así que cuenta la que ya tenías, y una cicatriz alrededor de la areola puede restar algo de leche. Cuéntalo en el embarazo y que vigilen el peso del bebé: si hace falta completar con otra leche, se puede seguir dando el pecho a la vez.

¿Es mejor operarse la mama tuberosa antes o después de tener hijos?

No hay un momento fijo: elegir cuándo operar es uno de los retos que señalan los cirujanos, y un embarazo futuro se tiene en cuenta al elegir la técnica. Lo que sí se ha visto es que el embarazo y la lactancia pueden cambiar el resultado: en una serie francesa de 144 pacientes operadas por asimetría del pecho, mama tuberosa incluida, los embarazos y la lactancia estaban entre los factores que hacían menos estable el resultado con los años. Si piensas tener hijos pronto, dilo en la consulta.

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