Silicona cohesiva, en gel
Es el estándar actual. El gel no fluye aunque la cubierta se dañe. Tacto muy natural, similar a la grasa mamaria. Amplia variedad de perfiles y formas. Marcas líderes: Allergan Natrelle, Mentor, Sebbin, Polytech.
Las prótesis mamarias, también llamadas implantes mamarios o prótesis de pecho, pueden ser redondas o anatómicas, de gel de silicona o de suero, lisas o texturizadas, y cada una viene en varios volúmenes y perfiles. Aquí está qué cambia cada rasgo en el resultado, para que llegues a la consulta sabiendo qué preguntar.

Vista de lado
| Característica | Redonda | Anatómica, en gota |
|---|---|---|
| Apariencia | Más volumen en la parte alta | Más volumen abajo, en forma de gota |
| Para quién | Quien busca cambio de tamaño marcado | Quien busca un escote con pendiente más suave |
| Riesgo de rotación | No aplica, es simétrica | Puede rotar, y se nota |
| Precio | Menor | Mayor |
| Más común en | Europa, clínicas estéticas | Reconstrucción mamaria |
Es el estándar actual. El gel no fluye aunque la cubierta se dañe. Tacto muy natural, similar a la grasa mamaria. Amplia variedad de perfiles y formas. Marcas líderes: Allergan Natrelle, Mentor, Sebbin, Polytech.
Hoy se usa menos. Se rellena durante la cirugía, lo que permite un ajuste fino. Mayor riesgo de visibilidad de ondas (rippling) en pacientes delgadas. Si se rompe, el cuerpo lo reabsorbe y la prótesis pierde volumen de forma visible.
Expansor con válvula interna para ajuste postquirúrgico. Útil en reconstrucción. No se usa en aumento estético estándar.

Mayor suavidad al tacto. Mayor movilidad natural, pero también mayor riesgo de desplazamiento. Actualmente las más usadas por cirujanos plásticos europeos.
Superficie rugosa que se adhiere al tejido que la rodea, lo que ayuda a que el implante no rote ni se desplace, algo que importa sobre todo en las anatómicas. El linfoma asociado a implantes (BIA-ALCL), muy raro, se ha relacionado sobre todo con una textura macrotexturizada concreta, la Biocell, que se retiró del mercado.
Vista de lado, con el tejido que la rodea
Para una misma anchura de base, los fabricantes ofrecen perfiles distintos, que cambian cuánto sobresale el implante hacia delante. Es el margen que permite ajustar el resultado sin salirse de la base del pecho: dos mujeres con los mismos 300 cc pueden tener un pecho muy distinto, porque uno reparte el volumen a lo ancho y el otro hacia delante. Cómo se combina con la base y el volumen está en qué talla elegir. Los tres dibujos tienen el mismo volumen, y la línea ocre es lo que sobresale.
Más ancho y menos saliente. Da un pecho extendido y discreto, y es el que mejor rellena cuando lo que falta es superficie.
El equilibrio entre anchura y proyección, y el más usado. Cada marca tiene además variantes intermedias, con nombres propios, entre este y el alto.
Menos ancho y más saliente. Da más volumen sin ocupar más base, que es justo lo que hace falta en un tórax estrecho. Con poco tejido que lo cubra, su forma se nota más.
Las prótesis no se miden en talla de sujetador sino en centímetros cúbicos. El mismo volumen en cc da tallas diferentes según la morfología del tórax. Para elegir el tamaño correcto, el cirujano considera la base mamaria, la distancia esternal, la ptosis actual y la morfología del tórax.
En consulta se prueban volúmenes con implantes de muestra dentro del sujetador, para hacerse una idea sobre el propio cuerpo. Es una aproximación, no una simulación exacta: el pecho definitivo depende también de cómo se adapten los tejidos.
Dónde se coloca el implante y por dónde entra es la otra mitad de la decisión, y está en la cirugía de aumento de pecho paso a paso.

La que está bien elegida para tu cuerpo, más que un modelo concreto. La anatómica, en gota, imita mejor la pendiente de un pecho sin operar, pero una redonda bien elegida y bien cubierta también queda natural. Lo que decide son tres cosas.
Una prótesis más ancha que la base del pecho desborda por los lados y se nota. Por eso en consulta se mide el ancho antes de hablar de centímetros cúbicos, y el perfil ajusta cuánto sobresale sin salirse de esa base.
Cuanta más glándula y más grasa haya cubriendo el implante, más se disimula su forma y más natural queda. Con poco tejido, un perfil alto se nota más.
En una mujer delgada o con poco pecho propio, detrás del músculo el borde superior se disimula y el paso del tórax al pecho es más suave, sin escalón. Cuándo conviene cada plano está en delante o detrás del músculo.
Todo lo que influye, con lo que dicen los estudios, está en pecho operado natural. Sin implante, lo más natural es tu propia grasa, aunque el aumento es moderado: el aumento con grasa propia. Y cuánto aguanta una prótesis está en cuánto duran las prótesis mamarias.
Se clasifican por tres rasgos, y cada prótesis combina uno de cada: la forma, redonda o anatómica en gota; el relleno, gel de silicona cohesivo, que es el estándar actual, o suero salino; y la superficie, lisa o texturizada. Además cambian el volumen, en centímetros cúbicos, y el perfil, que es cuánto se proyecta hacia delante. La combinación adecuada se decide con tu anatomía, en consulta.
No hay una «mejor». Las marcas de referencia son Allergan/Natrelle (EE. UU.), Mentor (EE. UU.), Sebbin (Francia) y Polytech (Alemania). Todas tienen marcado CE, estudios de seguridad a largo plazo y garantía del fabricante frente a rotura, en muchos casos de por vida, que cubre el implante y no siempre la cirugía. La cirujana elige el modelo que encaja con tu morfología, y en consulta puedes preguntar qué marca y qué modelo se va a usar.
Sí, es una de las marcas de referencia, junto con Allergan/Natrelle, Sebbin y Polytech: con marcado CE, trazabilidad y estudios de seguridad a largo plazo. Pero a partir de ahí la marca pesa menos de lo que parece. Lo que decide el resultado es el modelo, el volumen, la forma y el plano elegidos para tu pecho, y eso sale de la exploración.
Las prótesis de marca certificada, con garantía del fabricante, cuestan entre 600 € y 1.200 €, según la marca y el tipo. Aquí no se pagan aparte: van dentro del precio del aumento, de 3.500 € a 5.000 €, junto con la consulta, la cirugía, la anestesia y el seguimiento.
No hay una equivalencia fija, porque el mismo volumen queda distinto según el ancho del tórax y el tejido que ya tienes. Un estudio que midió copas de sujetador calculó, de media, unos 135 cc por copa, algo menos en contornos estrechos y algo más en anchos: con esa cuenta, 250 cc rondan las dos copas y 350 cc, algo más de dos y media. Cada marca mide a su manera, así que es orientación, no promesa.
No caducan en una fecha fija, pero tampoco duran para siempre. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios explica que la duración en un caso concreto es impredecible y que es probable necesitar un recambio en algún momento. Si no hay síntomas, no hay que cambiarlas por calendario: lo que protege es el seguimiento, porque una rotura de silicona muchas veces no se nota.
Una prótesis de 250 cc pesa aproximadamente 250 gramos. Una de 400 cc, unos 400 gramos. Para mujeres con espalda delicada, el peso puede ser un factor a considerar al elegir el tamaño.
Pueden dificultar la interpretación de mamografías, aunque los centros de radiología con experiencia lo manejan con proyecciones adicionales (técnica de Eklund). Es importante informar siempre al radiólogo de que tienes implantes.
Tu opinión es fundamental, pero el tamaño final lo acuerda la cirujana contigo después de evaluar tu morfología. Una prótesis demasiado grande para tu base mamaria puede causar problemas a largo plazo.
El tipo de prótesis no se elige de un catálogo: se decide en consulta, sobre tu anatomía y tus objetivos.
Lo general del aumento de pecho en Zaragoza, con quién opera y lo que cuesta, está en la portada.